Un gesto, una marca, para siempre.
Cada pieza comienza con vuestra idea — un logo, unas iniciales, un dibujo, un motivo — y se convierte en una herramienta única, concebida para durar generaciones.
El proceso combina precisión digital y saber hacer artesanal. Vuestro diseño se trabaja primero en ordenador, luego se graba con una máquina CNC que esculpe el latón o el acero templado con fidelidad absoluta. Pero la máquina no lo hace todo: Antoine interviene en cada etapa — ajuste de los relieves, acabado de los detalles, control de la profundidad de golpe. Es esta combinación de tecnología y mano humana la que da al punzón su nitidez y su durabilidad.
La personalización es total. Elegís la forma — redonda o rectangular. Elegís el tamaño — de 25 a 65 milímetros. Elegís el material según el uso: latón para el marcado en caliente de alimentos, madera, cuero o corcho; acero templado para el golpe en frío sobre plata, oro, arcilla o lacre. No hay ningún límite en el motivo: el logo de vuestra empresa, un monograma familiar, el sello de un panadero artesano, la marca de un taller de marroquinería.
Cada punzón cumple con las normativas europeas — incluida la regulación alimentaria CE 1935/2004 para los modelos destinados al contacto con alimentos. Del pan al chocolate, de la mantequilla al helado, del cuero a la madera: vuestra huella, donde queráis.
Una herramienta hecha para vosotros. Un gesto que firma vuestro trabajo.