Pequeño y preciso como el licor que contiene. El chupito en vidrio artesanal tiene una presencia que los vasos industriales nunca tendrán — base gruesa, paredes cortadas con decisión, peso en mano que comunica calidad. Puede ser liso y transparente, o decorado con incisiones y relieves. Una serie de chupitos coordinados transforma el ritual del aperitivo en una ocasión de diseño.
En el espesor de la pared, Elisa posa a mano una flor menuda — una amapola, una pequeña dalia, una corola recogida en el jardín y sellada en el vidrio. Levantado a contraluz, el vaso se desvela como un pequeño teatro botánico.
Alto: 8 cm · Ancho: 4 cm
Desde 35,00 € IVA incluido.
Información adicional
| Peso | 0,2 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 4 × 4 × 8 cm |
Pequeño y preciso como el licor que contiene. El chupito en vidrio artesanal tiene una presencia que los vasos industriales nunca tendrán — base gruesa, paredes cortadas con decisión, peso en mano que comunica calidad. Puede ser liso y transparente, o decorado con incisiones y relieves. Una serie de chupitos coordinados transforma el ritual del aperitivo en una ocasión de diseño.
En el espesor de la pared, Elisa posa a mano una flor menuda — una amapola, una pequeña dalia, una corola recogida en el jardín y sellada en el vidrio. Levantado a contraluz, el vaso se desvela como un pequeño teatro botánico.
Alto: 8 cm · Ancho: 4 cm
Desde 35,00 € IVA incluido.





